Lo que debes (y lo que no debes) hacer con tus cejas

Ay, la ceja masculina. ¡Ese mundo! Dividido desde comienzos de los 2000 entre quienes se olvidan de que tienen pelo justo por encima los ojos y los que tienen menos cantidad que sus novias. O, lo que es lo mismo: el club de Luis Tosar o el de Cristiano Ronaldo.

Superadas las fiebres metrosexual primero y ubersexual después, hoy nos situamos en un cómodo término medio. Masculino, pero no descuidado. Como en la moda, no existe ya una sola tendencia que se imponga, sino múltiples opciones que se adaptan al estilo, gusto y fisonomía de cada hombre. Desde las cejas gruesas de Joe Jonas o Jake Gyllenhaal hasta las menos pobladas como las de Bradley Cooper o David Beckham, pasando por las cejas calvas de David Gandy (él sí se las puede permitir, pero la naturaleza no ha sido tan generosa contigo).

Cada vez son más los tipos que se animan a derribar el tabú y acudir a un centro de estética a arreglárselas -que no depilárselas-. Así lo reconoce Bárbara Torres, distribuidora en España de la firma británica Noveau Lashes. «Además de las pestañas, donde tenemos un gran éxito con el lifting masculino, el diseño de cejas es otra de las técnicas más demandadas», asegura. «A veces se trata de hombres deportistas a los que el sudor les molesta al hacer ejercicio, y en otros simplemente por lucir un mejor aspecto, con unas buenas cejas gruesas y tupidas, siempre de la manera más natural posible. Debemos tener en cuenta que, al estar cerca de los ojos, muchas veces sufren problemas comunes, generalmente medioambientales”.

LO QUE SÍ Y LO QUE NO

Bárbara Torres nos explica lo que sí debemos hacer los hombres con nuestras cejas y de lo que nos podemos ir olvidando.

Sí a…

– la ceja gruesa, con un punto salvaje y natural
– peinarlas. Puede que te parezca raro peinarte las cejas, pero es un modo fácil y eficaz de mantenerlas limpias. Basta con una vez a la semana
– deshacerte de algún pelo más largo de lo normal

No a…

– la cera, sobre todo en la piel circundante, porque puede ocasionar problemas de descolgamiento, irritaciones o incluso infecciones
– perfilarla completamente. Quita sólo el vello del entrecejo y, si quieres, un poco de la zona inferior. La parte alta, ni la toques
– las cejas calvas (salvo que seas David Gandy). Si las tienes así, disimúlalas aplicándote un lápiz de color parecido. Y no pongas esa cara: no vas a ser menos hombre por usar un lápiz para las cejas. Ni se te ocurra con un lápiz de escribir, que nos conocemos
– resignarte por las canas. Otra cosa es que las tengas y te guste lucirlas. Pero, si no te hacen mucha gracia, tiñe y recorta, puesto que suelen nacer de manera irregular

¡TRUCO!

Si se te desmadran más de lo normal o si quieres dejarlas perfectas para una ocasión especial, puedes aplicar sobre ellas un poco de cacao de labios o de cera para la barba. ¡Pero no te pases!

Con información de: menshealth.es