No aguante dolor, vaya a tiempo al odontólogo

No aguante dolor, vaya a tiempo al odontólogo

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El Tiempo /

La sensibilidad que se genera al contacto con el frío o el calor y se percibe en las muelas constituye una de las principales alertas de un problema bucal, que de no atenderse a tiempo dará paso al dolor y quizá el compromiso del nervio o la pieza dental.

Para las odontólogas Lisbeth Díaz y María José Hernández, un dolor de muelas no puede ser tratado en la casa sólo con analgésicos. “Lo ideal es que apenas sienta la molestia vaya a consulta. Muchos tardan por miedo”, explica Hernández.

La toma de analgésicos es factible sólo durante el inicio de las molestias. “Es bastante la gente que se automedica, incluso con antibióticos. Esto es un problema porque no todos funcionan y la persona puede crear resistencia, obligando al especialista a recurrir a otros, a veces más fuertes. El proceso infeccioso, si es que existe, se complicará”, añade Hernández.

Etapas

Al pasar la primera etapa de la afección que se manifiesta con la sensibilidad, viene el dolor. Quiere decir que la lesión está cerca del nervio. Aquí se aplican los analgésicos. “Si en esta etapa va a consulta, se puede salvar la pieza. Aplicaremos un tratamiento adecuado”, dice Díaz.

Soportar el dolor, sin asistencia del especialista, sólo permitirá que se agudice y luego forzará la realización de una endodoncia (extirpación de la pulpa dental).

“No se debería llegar a este caso extremo. Con el tratamiento de conducto, eliminamos el nervio que da vitalidad al diente, porque ya no funciona y lo sustituimos con otro material. La molestia va a desaparecer. La desventaja de este proceso es que el diente será más frágil a largo plazo”, dice Díaz.

Estos casos pueden suceder a cualquier edad. En los niños, si no se atienden a tiempo, se les debe realizar una pulpotomía, que consiste el retirar una parte del nervio. Un tratamiento sólo para los dientes temporales, indica María José Hernández.

No hay prevención

En la zona metropolitana del estado, donde ejercen las especialistas, no hay cultura de consulta preventiva, según dicen. Un dolor de muelas, en ciertos casos, se puede evitar si se programa una visita al odontólogo cada seis meses.

Además, diariamente se debe cumplir con una rutina dental de tres pasos. El primero, cepillarse tres veces al día, dando especial importancia al nocturno, ya que es cuando la boca se mantiene cerrada y todas las bacterias están ahí. “El cepillado debe ser correcto. De nada valdrá que lo pases superficialmente, porque no eliminará los gérmenes”, acota Lisbeth Díaz.

Luego, debe utilizar el hilo dental para extraer los residuos que permanecen en zonas donde el cepillo no llega. Con el enjuague bucal, termine la rutina.

María José Hernández indica que si no se puede aplicar durante el día, no importa, mientras que se haga en la noche. Este líquido hará un barrido final por toda la boca.