Jamaica, una ‘súper flor’ contra las bacterias multiresistentes

Jamaica, una ‘súper flor’ contra las bacterias multiresistentes

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El Informador / CIUDAD DE MÉXICO (02/ABR/2017).- De una a cien mil bacterias patógenas pueden hallarse en frutas u hortalizas, sobre todo cuando son regadas y lavadas con aguas negras antes de su venta, y son capaces de sobrevivir más de cien días.

“Este es un gran problema”, argumentó Javier Castro Rosas, investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), al señalar que los alimentos de origen vegetal están contaminados con tifoidea, salmonella y E. Coli, por ejemplo.

Los reportes indican que solo bastan 10 bacterias de salmonella para que una persona enferme, y es preocupante ya que los microorganismos han desarrollado resistencia a ciertos antibióticos usados en los alimentos, medicina humana y veterinaria, alertó.

Hace 20 años, dijo, era posible eliminar las bacterias con concentraciones de desinfectantes a base de hipoclorito de sodio o de plata, “pero hoy se han vuelto resistentes a estas sustancias o han generado una resistencia cruzada para adaptarse a diferentes condiciones ambientales”, expuso.

Esta situación es un peligro cada vez más latente para la salud pública, insistió el también profesor del Área Académica de Química de la UAEH, quien desde hace más de 15 años investiga las propiedades antimicrobianas de la Flor de Jamaica para contrarrestar el problema.

Dijo a Notimex que la jamaica es una especie vegetal originaria del continente asiático, que después fue llevada para ser cultivada en países de Europa, África y América.

En México hay 40 variedades de esta planta y las principales entidades productoras son Guerrero y Oaxaca, con más de 80 por ciento a nivel nacional.

Se siembra por sus hojas, cálices carnosos, semillas y fibra, empero, el mayor interés comercial está centrado en su cáliz, debido a sus beneficios en la alimentación y la medicina, pues es rica vitaminas, minerales, carbohidratos, proteínas, azucares y fibra.

Las investigaciones revelan que su consumo ayuda a controlar los niveles de glucosa en la sangre y reduce el colesterol, los triglicéridos y la hipertensión en quienes sufren estas enfermedades. Expertos de la UAEH estudian también sus efectos contra el cáncer de páncreas, colón e hígado.

Aunque también es sembrada en Michoacán, Nayarit, Puebla, Campeche y en algunas zonas de la Huasteca Hidalguense, Castro Rosas subrayó que en los dos primeros estados hallaron dos variedades con alto potencial microbiano: Criolla y Blanca o “Alma Blanca”.

Después de analizar las bondades del cáliz de ambas especies, el científico mexicano determinó que la variedad Blanca posee una elevada actividad antimicrobiana contra las bacterias patógenas de las frutas y hortalizas. “Hemos visto que tiene mayor concentración de ácido hibiscus”, resaltó.

Así, el efecto antimicrobiano de la jamaica es capaz de eliminar entre 800 y 900 microorganismos dañinos, de los mil que pueden contener los alimentos, en comparación con los desinfectantes de uso común en los hogares.

“Es una gran cantidad”, acentuó el investigador, al ejemplificar que el cloro suprime solo de 200 a 500 bacterias de tifoidea y la plata coloidal erradica entre 50 y 100.

Mencionó que desde 20 años fue identificado el ácido hibiscus en la jamaica, pero se desconocía su potencial antimicrobiano y, por ello, ahora busca proteger el uso de este compuesto ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

Antibióticos efectivos

Luego del hallazgo, Castro Rosas y su equipo han mantenido su ritmo de trabajo para tener la “seguridad total” de las nuevas bondades de la jamaica.

En su laboratorio también han realizado varias combinaciones entre los compuestos antimicrobianos y los ácidos cítricos y acéticos, a fin de crear fórmulas más efectivas para emplearlas como desinfectantes.

El científico argumentó que la preocupación es porque las bacterias suelen adherirse cada vez más y sobrevivir más de 100 días sobre los vegetales y, aunque todo depende de la estructura externa (cáscara), es difícil que el desinfectante cumpla con su función.

“Cuando una lechuga tiene una lesión, libera varios nutrientes y, en consecuencia, reproduce las bacterias y, de inmediato, forma una colonia de hasta 10 mil o 100 mil”, expuso.

Debido a esto, los investigadores de la UAEH desarrollaron nueve formulaciones específicas para desinfectar mango, fresa, chile, jitomate, chile, cilantro, cilantro y aguacate, entre otras; de las cuales ya han solicitado también su registro de patente.

Reiteró que lo han hecho de esta manera porque cada fruta u hortaliza tiene una estructura distinta, incluso al pertenecer de la misma familia.

Asimismo, el académico acotó que la producción de la variedad “Alma Blanca” es escasa debido a la baja demanda del mercado nacional, en dónde solo prefieren jamaica roja, y a los problemas sociales que enfrentan las zonas de cultivo de Oaxaca.

“Nos ha sido muy difícil conseguirla y no hemos trabajado últimamente con ella”, lamentó Castro Rosas, quien obtuvo la semilla de esa especie vegetal y sumó esfuerzos con productores de Sinaloa para cultivarla.

También estudian el ácido hibiscus en modelos de animales (ratas) para conocer su efectividad contra salmonella y E. coli. “Es posible en un futuro, con estas investigaciones, tengamos nuevos fármacos desarrollados a partir del cáliz de la jamaica porque puede haber menos toxicidad y reducir los costos”.

Bacterias que matan

En fechas recientes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó una lista de 12 bacterias y los respectos antibióticos a los que ya son inmunes, con el fin de promover la investigación y desarrollo de nuevos fármacos que combatan la resistencia de microorganismos patógenos.

Entre ellos, de acuerdo con la clasificación de importancia, están “acinetobacter baumannii”, “pseudomonas aeruginosa” y “enterobacteriaceae” que son resistentes a los carbapenémicos (antibiótico de amplio espectro).

Al respecto, la subdirectora general para Sistemas de Salud e Innovación de la OMS, Marie-Paule Kieny, señaló que la resistencia a los antibióticos está creciendo mientras las opciones terapéuticas van en declive.

“Si dejamos el problema a merced de las fuerzas de mercado exclusivamente, los nuevos antibióticos que con mayor urgencia necesitamos, no estarán listos a tiempo”, expuso.

La OMS también señala que los alimentos contaminados causan más de 200 enfermedades, desde diarreicas hasta cáncer, y cada año mueren más de dos millones de personas a nivel mundial.

En México, de acuerdo con la Secretaría de Salud, las enfermedades transmitidas por alimentos constituyen 12 por ciento de los diagnósticos que registra el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica.