Prevenir las estrías antes de hacer dieta

Confirmado / Las estrías son lesiones que se producen en la piel debido  a la rotura de las fibras del tejido conjuntivo o fibras elásticas de la piel. Como consecuencia, la piel de esa zona adquiere un color entre rosado y morado que luego se convierte en rojo y, finalmente, se aclara formando unas líneas blanquecinas de una textura diferente al resto de la piel.

Los cambios de peso debido a la alimentación o a otros procesos, como el embarazo, el crecimiento o la menopausia, hacen de las estrías un problema muy frecuente en las mujeres, (aunque también se da en los hombres, por ejemplo, cuando aumenta o pierde masa muscular) que, en ocasiones, acompleja a quien lo sufre.

Cuando se gana o se pierde mucho peso, la piel se estira o encoge para acomodarse al nuevo volumen del cuerpo. Al ser muy elástica, es capaz de tolerar estos cambios en un corto periodo de tiempo, pero cuando alcanza su límite, se rompen las fibras de sus capas internas dando lugar a las estrías.

Las estrías y el peso

Antes de empezar una dieta en la que se quiere perder mucho peso, es importante tener en cuenta que este problema puede aparecer, pero también hay maneras de prevenirlo y mitigarlo.

Genoveva Lucena, farmacéutica experta en dermofarmacia y dermocosténtica explica que si la dieta que se va a seguir es para perder cinco kilos, es improbable que aparezcan estrías, aunque siempre es mejor prevenir.

La dermocosmética es la mejor manera de hacerlo. «No podemos usar una crema hidratante normal, sino que debemos usar una especialmente formulada para preparar y mantener nuestra piel en buen estado durante ese proceso de cambio», apunta. La especialista recomienda usar cremas  y consumir alimentos o complementos con algunos de los principios activos que han demostrado reducir las estrías:

Centella asiática: induce la cicatrización favoreciendo la síntesis de colágeno y elastina.

Aceite de rosa mosqueta: por su contenido en ácido retinoico.

Aceite de almendras: gran hidratante y emoliente.

Hidrolizado de colágeno y elastina: mejora la consistencia y elasticidad del tejido.

Hidrolizado de ácido hialurónico: mejora la capacidad de hidratación de la piel.

Vitamina E (la podemos encontrar en el aceite de germen de trigo): antioxidante.

Excipientes hidratantes, emolientes y/o nutritivos: es fundamental mantener la piel en un elevado estado de hidratación.

La aplicación se realizará mediante un suave masaje para estimular la microcirculación. Lucena aconseja insistir en el uso de una crema antiestrías y una reafirmante a la vez: una por el día y otra por la noche, lo que también ayudará a combatir la flacidez, otro de los problemas derivados de la pérdida de peso.

Beber dos litros de agua diarios nos ayudará a mantener la piel hidratada durante este proceso.

dmedicina

Por Confirmado: María González