¡Maquíllate como los profesionales!

Version Final / No se puede negar el poder transformativo que le puede dar a tu rostro un poco de blush , eso sí, si es aplicado correctamente . Y es que hay una línea delgada entre aplicar el rubor para que acentúe tus encantos y unos círculos de payaso.

Por eso consultamos a varios expertos y descubrimos que todo es cuestión de ciertos trucos bajo la manga.  Toma nota y aprende de los profesionales para destacar mejor tus pómulos y que nadie se entere que es gracias al maquillaje.

Ya lo hemos mencionado antes: si tu piel es grasosa opta por un rubor en polvo, y si es seca, lo mejor son los rubores en crema.  Los líquidos y las presentaciones en gel funcionan bien en ambas.

Difumina:

Este es el único secreto que debes saber cuando apliques el blush en crema.  Difumina el color en las manzanas de tus mejillas para el look más natural.

Cambio de roles:

Para un look más delicado, coloca el rubor antes de la base.  De esta manera crearás la ilusión de que tus mejillas se sonrojaron naturalmente.

Úsalo correctamente:

Siempre nos han dicho que el rubor se aplica en las manzanas de tus pómulos , pero prueba colocándolo con moderación en el centro de tu mejilla y llevándolo hacia arriba para un efecto menos estructurado.

No lo deseches tan rápidamente:

De todos los cosméticos que existen, el rubor es uno de los más duraderos , así que no lo tires a la basura aunque ya tengas un tiempo con él.  El rubor puede una vida útil de 12 a 18 meses.

Lo más grande no siempre es lo mejor:

En cuanto a los tamaños de la brocha que uses, trata de elegir una más angular para aplicar tu rubor .  Este tipo de brocha tiene más precisión, dándole más contorno a tu cara.

Elimina el exceso:

Este es un pequeño truco que mucha gente desconoce.  Cuando pases la brocha por tu blush , no olvides darle unos ligeros golpes contra tu mano para retirar el exceso de polvo y evitar partículas regadas por todo tu rostro.

La variedad es clave:

¡No te quedes con una sola tonalidad! Los rubores vienen en un sin fin de colores.  Experimenta con el rosa, los duraznos, y los neutrales hasta que des con el que mejor va contigo.