Alzhéimer: La importancia de prevenir y detectar

Alzhéimer: La importancia de prevenir y detectar

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EL 21 DE SEPTIEMBRE SE CELEBRÓ EL DÍA MUNDIAL DEL ALZHÉIMER | UNA ENFERMEDAD QUE AÚN NO TIENE CURA Y QUE VA CAMINO A CONVERTIRSE EN EPIDEMIA A NIVEL MUNDIAL.

Los organismos internacionales de salud están preocupados por el avance de esta enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud se calcula que alrededor del mundo, más de 46 millones de personas padecen demencia, de ese total, aproximadamente el 70 por ciento sufre de Alzheimer. Asimismo, de cada diez fallecidos por demencias y alzhéimer, siete son mujeres.

Según un reportaje de Efe Salud, el alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa que se empieza a gestar treinta años antes de forma muy lenta, y aunque no se ha encontrado una cura, con este descubrimiento por lo menos ya se sabe que desde los 35 años se debe empezar a cuidar más la mente y el cuerpo.

 

SEÑALES DE ALERTA

La Asociación para el Alzheimer definió las siguientes señales ante las cuales se debe estar alerta para identificar los primeros síntomas de la enfermedad:

 

1 Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana, como olvidar información recién aprendida, o fechas o eventos importantes. Pedir lo mismo repetidamente y depender de sistemas de ayuda para la memoria como notitas o dispositivos electrónicos, o en la ayuda de familiares para hacer cosas que antes hacía por sí mismo.

2 Dificultad para planificar o resolver problemas: algunas personas experimentan cambios en su habilidad para desarrollar y seguir un plan o trabajar con números.

3 Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre. A veces, pueden tener dificultad para llegar a un lugar conocido, administrar un presupuesto en el trabajo o recordar las reglas de un juego muy conocido.

4 Desorientación en tiempo o lugar: olvidar fechas, estaciones y el paso del tiempo. Pueden tener dificultad en comprender algo si no está en proceso en ese instante. Es posible que hasta se les olvide dónde están y cómo llegaron allí.

Las personas de 65 años son las más propensas a desarrollar el mal.

5 Tener dificultad para leer, juzgar distancias y determinar color o contraste, lo cual puede causar problemas para conducir un vehículo.

6 Tener problemas para seguir o participar de una conversación. Pueden interrumpir una conversación sin idea de cómo seguir o que repitan mucho lo que dicen. Suelen luchar por encontrar las palabras correctas o llamar a las cosas por un nombre incorrecto.

7 Frecuentemente colocan cosas fuera de lugar. Se les pueden perder cosas sin poder volver sobre sus pasos para encontrarlas. A veces suelen acusar a los demás de robarles, acusaciones que se van acentuando con el tiempo.

8 Disminución o falta del buen juicio: experimentar cambios en el juicio o en la toma de decisiones. Por ejemplo, es posible que regalen grandes cantidades de dinero a las personas que venden productos y servicios por teléfono. Puede ser también que presten menos atención al aseo personal.

9 Empezar a perder la iniciativa para ejercer pasatiempos, actividades sociales, proyectos en el trabajo o deportes. También pueden evitar formar parte en actividades sociales a causa de los cambios que han experimentado.

10 El humor y la personalidad suelen cambiar. Pueden llegar a estar confundidas, sospechosas, deprimidas, temerosas o ansiosas. Se pueden enojar fácilmente en casa, en el trabajo, con amigos o en lugares donde están fuera de su ambiente.

 

PREVENCIÓN

Como aún no se encontrado una cura para la enfermedad y el 70 por ciento de los enfermos no responde al tratamiento, la prevención y la detección precoz, entonces, tienen un papel fundamental, por ello las recomendaciones de los expertos se basan fundamentalmente en que se ejercite la memoria y la función intelectual. El ajedrez, el sudoku y los crucigramas pueden ser aliados en la lucha contra el deterioro cognitivo.

Por otro lado también se apunta a que la alimentación puede jugar un papel en la prevención de este mal. Infobae en su artículo “Día mundial del Alzheimer: los nueve alimentos que ayudan a conservar la memoria” ofrece una lista de alimentos.

 

Frutos secos: Su alto contenido en vitaminas del grupo B, Omega 3, Omega 6, fósforo, cobre, calcio, zinc, magnesio y hierro los hace indispensables para mantener una mente activa.

Salmón. Aseguran proteína y ácido omega 3 de cadena larga, el más beneficioso para el cerebro Si, por la razón que sea, consumes poco pescado, opta por carnes magras o lácteos enriquecidos con omega 3 de pescado.

 Cereales integrales: Al ser completos, no han perdido vitaminas como la B6 o el ácido fólico, además de riboflavina, niacina y minerales como el hierro, zinc, cobre, magnesio, selenio y fósforo.

Frutos del bosque: Los arándanos, frambuesas, moras o fresas tienen una gran cantidad de antioxidantes, que bloquean la formación de radicales libres que provocan daño celular.

Curry: Se ha descubierto que esta especia con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes es eficaz para tratar la pérdida de memoria.

Chocolate y vino tinto: Estos dos alimentos son ricos en flavanol, por lo que estimulan y refuerzan la función cerebral.

Pescado: Una muy buena fuente de Omega 3 y Omega 6. Si el pescado es azul, mejor.

Plantas crucíferas: El brócoli y el coliflor no son las verduras más populares, pero sus sustancias antioxidantes y antiinflmatorias ayudan a mantener a raya determinadas dolencias.

Cebolla y manzana: La quercitina es el flavonoide más habitual en la dieta y se destaca por su elevada actividad antioxidante.

Aceite de oliva extra virgen: Su alto contenido de grasas saludables monoinsaturadas protege al cerebro. Si es ecológico, mejor.

 

En resumen, los antioxidantes, las vitaminas, el ácido fólico, las fuentes de omega 3 y 6 parecen ser beneficiosos.